sábado, 16 de diciembre de 2017

Demonios.

Pss, pss.. si seguimos aquí, lo sé, somos muy pesados, y si, antes de que lo preguntes no nos vamos a ir en mucho tiempo. Eso ya lo sabía yo, no me dices nada nuevo, lleváis dando vueltas ya bastante rato, ¿qué queréis esta vez? Nada, simplemente ver cómo te iban por aquí las cosas. Me van muy bien, gracias. Ya sabes que no. Ya sabéis que si. No te ciegues, que ya sabes luego como acabas.. destrozada, rota, sin vida. Dejadme de una vez, esta vez no será así la cosa, estoy bien de verdad y ni vosotros ni nadie.. Ni nadie qué, eh? Ni nadie va cambiar tu forma de pensar ni de sentir, pues ya va siendo hora de que afrontes la realidad. No quiero, estoy bien cómo estoy, no os necesito. Sabes que sí. Sé que no. Iros, no quiero teneros por aquí dando vueltas a vuestras anchas. Nos iríamos pero no podemos, estamos aquí por ti, solo es decisión tuya, la clave está en que calmes tu infierno, si no es imposible. Vale, ya lo he hecho más veces, será fácil. No siempre es tan fácil, ¿cuántas veces hemos vuelto ya en poco tiempo? Dos o tres veces, incluso cuatro. Y a eso le llamas tu calmar a las fieras no? Plántale cara de una vez y déjate de tonterías. ... ¿No respondes? Tenéis razón, pero no se cómo hacerlo, no sé cómo mirarlo, no sé cómo decir basta, no tengo fuerza para esto, me he dado por vencida. ¿Ahora? Ahora vas a dejar que te hundan, después de todo. Tu eres tonta. Eres mucho más que eso, y da igual la de veces que volvamos, que sí, que lo suyo es que no lo hagamos, pero si tenemos que ponerte las pilas será por algo, asique deja de compadecerte y de conformarte, y vuelve y resurge como lo hacías antes. Porque eres mucho más que todo esto. No os soporto, venís para hundirme y acabáis salvándome.

viernes, 1 de diciembre de 2017

A veces.

A veces salimos corriendo sin más, sin mirar atras, sin preguntarnos por qué si o por qué no, sin sentido. Corremos para alejarnos de algo, confusos, preocupados, por si nos seguirá.
A veces no somos conscientes de que huimos de nosotros, de que tratamos de esquivarnos, de que si no reflexionamos no podremos seguir adelante.
Pero a veces, es tan duro... Hacer introspección ver que el problema lo tienes tú y no el resto, ver que tienes que ponerte a ti los límites y aclarar contigo tus desajustes.
Por mucho que corras, por mucho que te esquives, por mucho que lo intentes, tú siempre te persigues, y no importa la hora del día, la oscuridad, la soledad, siempre estaras ahí pisándole los talones a tu yo cobarde, que no sabe cómo enfrentarse al resto de su existencia.
Tal vez deberíamos dejar de huir y enfrentar más lo inevitable.