jueves, 3 de agosto de 2017

Alas.

Mirarte y perderme, tocarte y derretirme, sentirte y morirme, besarte y recomponerme.  Llegar contigo hasta el final, para resurgir como el ave fénix, reconstruir mis cenizas agarrada de tu mano, levantarme del suelo y ponerme a tu altura. Andar contigo por mi vida, apoyarme en ti en cada tropiezo, y quedarme colgando de tu brazo en cada precipicio que me encuentre. No solo se trata de mi, también quiero ser tu apoyo, elevarte a las estrellas y que la gente vea lo maravilloso que eres y hasta donde me has hecho llegar. Porque si no hubieras estado ahí para levantarme cada vez que me he hundido no hubiera llegado hasta el final, y aunque este fin suponga empezar de 0, ha sido gracias a ti que puedo estar arriba y enfrentarme a esto sola, y aunque me duela tengo que dejarte atras, parece que tienes más personas que salvar, aún así no dejaré de pensar que si me caigo tú serás mi salvavidas, y que sepas, que si te caes yo estaré ahí para recogerte y volver a llevarte lo más lejos que pueda, y cuando volvemos solos, nos separaremos otra vez, y aunque sea así, estaremos juntos pero separados.












Siempre he dicho que me cortabas las alas, pero en el fondo me dabas más de las que estaba dispuesta a reconocer.

martes, 1 de agosto de 2017

Solo decirte que te quiero.

Cuando miras a alguien y sientes la complicidad fluyendo entre los dos, cuando le sonríes y te responde, sabes que juntos hacéis magia.
Cuando puedes hablar solo a base de miradas y no hace falta nada más para comprenderos a la perfección. Esa sensación de estar completo que solo te da esa persona. De saber que con ella te puedes abrir en canal y que recogerá cada uno de los pedacitos de ti, e intentará no maltratarlos al guardarlos en su corazón, como si de una foto en la cartera se tratasen, de esas que cuando la abres y las ves, y te llevan a otro lugar.
La confianza que nace con esas personas con las que puedes ser simplemente tú, sin más, sin corazas. Esas personas que te dan alas, que te lanzan a volar y que vuelan contigo, y que cuando te caes, son casa, porque sus abrazos saben a hogar, a calor y a paz.
Ojalá no perder nunca a las personas que te hacen sentir así, porque es lo más bonito del mundo.